Mery Muñoz, la guerrera de los mil desafíos que apunta alto en los WRG 2019

15 de Noviembre de 2018

Bicampeona de España, tercera clasificada en el ránking general de las FISE World Series y nombrada ‘Bladie of the year’ por la Real Federación Española de Patinaje (RFEP). Mery Muñoz debería tardar mucho tiempo en olvidar este 2018 pero en su cabeza no hay espacio para la relajación con un extenso ramillete de ambiciosos retos asomando a la vuelta de la esquina.

Dos años plagados de éxitos a sus espaldas avalan la trayectoria reciente de una deportista marcada a fuego por un enorme espíritu de superación. 2018 tendrá siempre un lugar preferente en su memoria tras sus brillantes participaciones en dos de las tres pruebas puntuables de las FISE World Series. Su ausencia en la cita de Hiroshima le ha impedido alcanzar cotas aún mayores, pero su triunfo en Montpellier y la segunda plaza en Chengdu, que le brindó la tercera posición en el ránking general, invitan a pensar que a sus 28 años su techo deportivo todavía resulta inconcebible.

El vendaval de éxitos recientes no es más que una consecuencia de su enorme dedicación, tal y como reconoce la rider bilbaína: "Este año ha sido la recompensa a muchos años de esfuerzo, de patinar y de competir. Ahora por fin me puedo ‘relajar’ y competir a gusto, sin tanto estrés, porque ya tengo un nivel que llevo manteniendo un tiempo. Sigo aprendiendo cosas pero ya de forma más cómoda. Ahora vienen todas las cosas buenas pero es por el trabajo de tantos años que vengo haciendo".

Por encima de los títulos, Mery ha tenido el placer de experimentar sensaciones aún más gratificantes: "Que la propia FISE me pagara el viaje a Chengdu para mí ya es mi premio". “Creo que a partir de ahora contarán conmigo en más ediciones por todo el mundo”, apuntilla con confianza tras un año para enmarcar.

El reto de brillar en Barcelona

El triunfo en el II Campeonato de España de Roller Freestyle celebrado en La Nucía brindó a Mery una de las primeras wildcards de los World Roller Games de Barcelona. Un privilegio que también compartió con el rider español Álex Cebrián. Su proyección ya invitaba a pensar en que se habría ganado un billete para la cita de 2019 de un modo u otro, pero lograrlo así "sienta mucho mejor, es como entrar por la puerta grande". Para la bilbaína, que ya acumula seis años residiendo en Barcelona, los WRG de la capital catalana tendrán un sabor especial, tras su tercera plaza en Nanjing 2017 que coronó un gran año junto a su meritorio triunfo en la Winterclash de Eindhoven: “Jugamos en casa y eso ayuda mucho. Dormir en tu cama y competir al lado, en comparación con el jet lag de China, ayuda, aunque las ganas son las mismas”.

Por encima de los retos individuales, el formato multidisciplinar de los WRG seduce a Mery por su capacidad “para formalizar nuestro deporte”. "Venimos mucho del skatepark, de la calle, por así decirlo. Para nosotras es como que, por fin, se empieza a mirar con otros ojos", celebra, amén de destacar la creciente repercusión mediática. Un atractivo entorno sobre el que tratar de reinar en Barcelona el próximo mes de julio. Para ello, la rider del combinado español deberá hacer frente a varias rivales de un gran nivel. De entre ellas, no duda en destacar a algunas como la joven francesa Lisa-Marie Authié, segunda tras la propia Mery en Montpellier (FISE), o la británica Kayla Carmichael, "que en 2017 ya ganó el imaginExtreme Barcelona", sin olvidar a su compatriota Sara Vilella. Todo apunta, sin embargo, a que la japonesa Azuma Chihiro, flamante vencedora en Chengdu y vigente campeona de los primeros WRG, será la principal amenaza de la rider bilbaína, que seguirá muy de cerca las evoluciones de la nipona.

Insaciable dentro y fuera del skatepark

Inmersa en la plenitud de su carrera deportiva, Mery apenas encuentra reposo para saborear las mieles de sus éxitos más recientes. Su discurso pausado contrasta con una mentalidad inquieta que le lleva a plantearse numerosos desafíos dentro y fuera del park. Al tiempo que mira de reojo al próximo entrenamiento en Madrid de finales de mes, donde quiere pulir nuevos trucos para “marcar la diferencia” en el mes de julio, Mery trata de ayudar de forma activa en todo lo posible para beneficiar al Roller Freestyle y, especialmente, a su categoría femenina.

Con los WRG en el horizonte, la bilbaína reivindica que “muchas riders europeas necesitan disponer de una federación para poder competir” a nivel internacional y recuerda el caso particular de la propia Carmichael, que “intentó ir a China y no pudo”. Su caso contrasta con el de otros países como Japón, China o Colombia, que “sí apuestan fuerte a nivel federativo”. En muchas ocasiones, no obstante, todo responde a una cuestión puramente económica. Un factor que, desgraciadamente, le resulta familiar a la hora de afrontar competiciones internacionales ante el escaso apoyo económico recibido: “Normalmente, o me lo paga la organización o no me compensa”. Es la triste realidad de numerosas riders que, además, deben hacer frente a la brecha todavía existente con la categoría masculina en materia económica.

El ‘triplete’ soñado en 2019

Firme y decidida a la hora de ejecutar sus trucos, a Mery tampoco le tiembla el pulso al abanderar la lucha por un mayor reconocimiento del deporte femenino. Una batalla con la que los WRG se sienten plenamente involucrados. Muñoz ha ido un paso más allá y cuenta con un canal de Instagram de chicas patinadoras -Bladies TV- con el que confía obtener financiación para realizar un tour y ayudar a otras compañeras el próximo verano: “Intento luchar siempre por esto”. A través de su proyecto también trata de llevar a cabo “un documental promocionando el deporte en general y a las mujeres en particular”. La cinta, pensada inicialmente a nivel nacional, ha tomado una nueva dimensión en los últimos meses y todo apunta a que tendrá difusión a escala europea.

Al reto de coronarse en los WRG de Barcelona y de explotar al máximo su faceta audiovisual -actualmente vive de las clases de patinaje y de realizar vídeos online- Mery quiere añadir un tercer y último gran reto al próximo año. En su mente ya planea con firmeza el deseo de formar su propio club en Barcelona “para poder vivir de ello”. La guerrera de los mil desafíos tiene entre ceja y ceja comerse el mundo en 2019 y los WRG se antojan como el escenario idóneo para escribir su nombre con letras de oro en la historia del Roller Freestyle. De momento, ya deja huella con su discurso, casi tan magnético como su estilo sobre el park. Dará que hablar.

Noticias relacionadas